Una mujer deja a su bebé de un año en una casa abandonada. Luego de 10 años vuelve y se encuentra con algo inimaginable.

Cada día estoy más segura de que hay mujeres que no deben ser madres y es que no puedo creer como le pueden hacer tantas cosas horribles a sus hijos sin sentirse culpable, es decir, son sus hijos, son pequeñas personitas que estuvieron en el vientre durante nueve meses y luego salen de una llenándola de esperanza. Un hijo es una bendición, es encontrar el amor verdadero y por eso no puedo creer lo que muchas mujeres hacen.

La historia que te contaré ocurrió hace más o menos 10 años, en una ciudad rusa llamada Yaroslavl. Y la verdad es que hasta el día de hoy los habitantes recuerdan esta historia y es que es realmente terrible, te causa rabia, tristeza, odio e incluso lastima. Todo empezó cuando un vecino escuchó a un bebé llorar en la casa del lado.

UNA BEBÉ ABANDONADA

Este vecino escuchó llorar a una bebé en la casa del lado, pero lo cierto es que no le dio mucha importancia y siguió con lo que estaba haciendo. Sin embargo, los días siguientes se podía seguir escuchando a la bebé llorando, lo peor de todo es que no se veía a nadie en la casa y ni una sola luz había prendida durante la noche. Esto le pareció muy raro y es por eso que decidió llamar a la policía.

La policía llegó al lugar, cuando entraron a la casa se dieron cuenta de que esta estaba completamente vacía y lo que habían vivido en ella, se fueron llevándose todo excepto a su hija. Esa pequeña tan solo tenía un año y se encontraba tirada en el suelo sucio y frío, se notaba claramente que estuvo ahí acostada durante unos días. Realizaron una investigación, con los resultados se dieron cuenta de que la pequeña se llamaba Liza Verbitskaya.

DESPUÉS DE QUE LA ENCONTRARON

Las autoridades la llevaron rápidamente a un hospital, tuvo que estar internada durante unos para poder recuperarse bien. Pero resulta que una mujer llamada Inna Nika estaba en el mismo hospital cuidando de su pequeño que estaba enfermo, por lo tanto, pasó varios días y noches en el lugar. Un día escuchó el grito de una bebé que salía de la habitación del lado, allí empezó a visitarla y lo cierto es que se encariño con mucho con ella por lo tanto no solo la visitaba sino que además le llevaba ropa, comida y algunos juguetes.

Cuando la pequeña se recuperó fue a un orfanato, a pesar de ello esta mujer la seguía visitando y es por eso que después de pensarlo y hablarlo con su marido decidieron adoptarla. De esta forma tuvieron una integrante más en la familia, todos estaban muy encariñados con ella y la ayudaron a terminar de recuperarse. La pequeña fue creciendo, haciéndose más fuerte y hermosa, incluso ganó varios concursos de belleza que la hicieron hacerse conocida.

Fu entonces cuando la madre biológica apareció, pero la niña no quiso saber nada con ella por lo tanto no se retomó ningún contacto. Conoce toda la historia, sabe lo que pasó cuando era muy pequeña y por eso es que no quiere ver a su madre biológica.

Compartir